lunes, 30 de junio de 2014

Casas colgadas

Balcones que se asoman a la hoz del Huécar, un río con poca agua pero con huertas en sus orillas. Cuenca. Gracias a Zóbel estas casas no se perdieron, en ellas puso el conocido museo en el que, a veces, el mejor cuadro es mirar por la ventana.

viernes, 20 de junio de 2014

Reverendo Gary Davis

Guitarrista, cantante, reverendo, maestro de muchos. Nació en una de las Carolinas y más tarde se instaló en Nueva York donde se le podía ver tocando en la calle. Recibía alumnos en su casa, su mujer preparaba comida. Yo he conocido a dos de sus alumnos, excelentes músicos y hoy profesores,Stefan Grossman y Woody Mann, dos neoyorquinos de los que iban a casa del Reverendo a recibir lecciones. En el dibujo, que creo recordar lo hice con un lápiz de carpintero, de los que se colocan en la oreja, Gary Davis toca una guitarra de doce cuerdas, una Bozo.

sábado, 17 de mayo de 2014

LB-400

El pasado domingo tuvo lugar la actuación en la plaza de Zocodover, con gran éxito de público y crítica, del conocido conjunto músico vocal LB-400. Al finalizar el concierto fueron asltados por sus numerosos fans. Esta prestigiosa banda ha podido ser escuchada en varios continentes e incluso en un pryca.

martes, 13 de mayo de 2014

Una pareja clásica

También, Sancho, no has de mezclar en tus pláticas la muchedumbre de refranes que sueles; que puesto que los refranes son sentencias breves, muchas veces los traes tan por los cabellos, que más parecen disparates que sentencias.

jueves, 8 de mayo de 2014

El campo

A veces con tantas plumas, rotuladores y pinceles nos olvidamos del lápiz, aquí era casi obligado pues se trata de un cuaderno con papel de poco cuerpo. El paisaje es de las inmediaciones de Toledo en dirección sur.

martes, 25 de febrero de 2014

cuaderno apaisado

Para compensar que hacía tiempo que no traía nada, pongo un grupo de dibujos recientes que tienen en común el cuaderno en el que están hechos. Todos los hice con pluma y tinta negra.

sábado, 25 de enero de 2014

Serralves

Junto al museo de Serralves, en Oporto, hay una extensión de terreno grande con árboles y una granja.
Miguel Torga dice de la ciudad:
"Entro [en Oporto] tiritando de frío, lo cruzo mojado por la niebla, busco habitación y me acuesto al calor de esa vieja y casta pasión que nos une. Al día siguiente, por la mañana, me levanto, compro el periódico, sigo viaje y mi visita anual y discreta se acaba.
De vez en cuando pierdo la cabeza, altero los horarios habituales y voy al museo Soares dos Reis a ver a Pousao, paso por la iglesia de San Francisco, o cojo un tranvía y doy la vuelta al mundo, bajando a la Foz por el paseo marítimo y subiendo por Boavista. Pero es raro. Lo normal, lo que está siempre en el programa, es pasar sólo la noche, como he dicho."